En su contra diré que no me gustó el actor que eligieron para el papel de Drácula, demasiado arrugado y blanco. Por no hablar del peinado, de sus uñas... y de alguna de sus transformaciones...Ahora bien, he de decir que pese a que no se parece al estereotipo que tenía en mente del conde ( tampoco cierto vampiro...) consigue lo que otros no: dar miedo. Es decir Acercarse a la figura de Drácula, un ser cuya sola posible presencia aterra.
Tampoco me convenció la figura de Lucy, demasiado voluptuosa; ni la del doctor Van Helsing, creo que Anthony Hopkins no encaja con mi idea de médico/investigador/salvador de Mina; y su vocabulario desde luego que no ayuda mucho.
La historia entre Drácula y Mina da un vuelco al terrorífico ser eterno, pero tampoco me ha emocionado especialmente, demasiado corto para entenderlo, aunque ambos personajes me parece que están bien elegidos y formados.
A favor de la película diría que pese a todo, se acerca bastante a la esencia del libro, una empresa muy ambiciosa desde luego. Que algunos planos me parecen excelentes, que me parece muy acertada la importancia y fuerza que le da a la mirada de Drácula, y que aunque el filme es de 1992, no se ha quedado anticuado.
